Sesenta años de excelencia en la mediación: el Colegio de Lleida reivindica el valor humano y profesional del colegiado
08.06.26
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En una noche marcada por la memoria y el optimismo, el Colegio de Mediador de Seguros de Lleida celebró su 60 aniversario durante la Diada del Seguro. El presidente de Colegio y del Consejo General, Javier Barberá, ofreció un discurso en el que desgranó la trayectoria de una institución que, desde su fundación en 1966, ha sabido evolucionar desde las máquinas de escribir y los archivadores de papel hasta la inteligencia artificial, manteniendo intacto su propósito fundacional.
El mediador colegiado: mucho más que un vendedor de seguros
Uno de los puntos centrales de la intervención de Barberá fue la reivindicación del papel crucial que juega el mediador en la sociedad. Basándose en su propia experiencia familiar, el presidente recordó que la labor del mediador no es simplemente comercial, sino que se fundamenta en la generación de confianza. Según Barberá, el valor del mediador colegiado reside en su capacidad para «resolver problemas antes de que aparezcan» y, sobre todo, para estar presente cuando las cosas van mal. «Detrás de cada póliza hay una persona y detrás de cada siniestro hay una historia», subrayó, poniendo de relieve que la mediación profesional es lo que permite que las familias, los empresarios y los agricultores puedan «dormir un poco más tranquilos».
La fuerza de la colegiación voluntaria y la comunidad profesional
El discurso hizo una profunda reflexión sobre el sentido de la colegiación hoy en día. Desde que en 1992 desapareció la obligatoriedad de colegiarse, el Colegio de Lleida ha demostrado que su fortaleza nace de la libertad: «una institución es verdaderamente fuerte cuando las personas permanecen allí porque quieren, no porque deben».
Así, la figura del colegiado se define no sólo por su titulación, sino por su pertenencia a una comunidad profesional. Barberá describió el Colegio como un espacio vital donde «aprender y compartir experiencias entre profesionales, encontrar apoyo ante problemas comunes y garantizar una mala praxis o una soledad profesional gracias al amparo del colectivo».
Lleida: un referente de innovación y liderazgo estatal
El presidente recalcó la «buena salud institucional, económica y profesional» del Colegio de las Terres de Ponent. El peso de la mediación leridana se refleja en el hecho de haber aportado la presidencia al Consejo General y haber liderado proyectos de vanguardia para toda la red estatal, como la creación de la aplicación del carné digital. Este liderazgo es fruto de la participación activa de los colegiados y del respeto ganado por el colectivo a lo largo de seis décadas.
Un futuro construido con gratitud y preparación
Barberá cerró el acto con una mirada esperanzadora hacia las nuevas generaciones. Lejos de la nostalgia, dio la bienvenida a los jóvenes mediadores, a quienes describió como personas «extraordinariamente preparadas» que integran la tecnología con naturalidad. Recordando las palabras de Saint-Exupéry —»No se trata de prever el futuro, sino de hacerlo posible»—, el presidente pidió a los asistentes mirar atrás con gratitud hacia los fundadores y predecesores por entregar una institución valiosa que ahora, más fuerte que nunca, se compromete a seguir construyendo el futuro de la mediación en Lleida.


